Desaira PRI a Calderón
El discurso que pronunció esta tarde la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes, constituye un virtual desaire a la propuesta de unidad formulada esta mañana por Felipe Calderón. Es natural.
Puntuales conocedores de los tiempos políticos del país, expertos en los mensajes cifrados y no tanto, los priistas encontraron en esta coyuntura la ocasión propicia para cobrarle al michoacano la guerra sucia que el presidente del PAN, César Nava, desató contra ellos de cara a las elecciones estatales del próximo domingo.
De paso, le carga la factura por las alianzas electorales que armó con el PRD y hasta le recordó que gracias a ellos hubo quórum en la sesión de Congreso general que le permitió instalarse en la presidencia en 2006, con lo que tácitamente le recordaron su condición de presidente ilegítimo.
Con todo ello, el PRI lanzó una nueva palada de tierra al sexenio calderonista, ya de por sí debilitado por la apabullante derrota electoral panista en las elecciones intermedias de 2009.
En su mensaje de esta tarde, Paredes Rangel ni siquiera se refirió al llamado de Calderón a la unidad para combatir al crimen organizado, con lo que pareció enviarle el mensaje de que él ya no es un interlocutor válido, ni tiene la calidad política ni moral para convocatorias de ese tipo en esta hora del país.
Cobijados en el duelo por el asesinato de su candidato al gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre, ocurrido la mañana de este lunes, los priistas se victimizan ante la opinión pública y, desde esa posición transitoria que suele generar adhesiones, ven llegado el momento de apretar a un desangelado Calderón mediante el recurso de endosarle todo el peso de la responsabilidad política por su estrategia de guerra contra el narcotráfico la cual, en efecto, además de fallida, ha ensangrentado al país, profundizó la polarización social iniciada en 2006 y acentuada en 2009 y en 2010 al insistir en campañas sucias durante los procesos electorales.
Por lo demás, el llamado de Calderón a la Unidad carece de sentido y de sustento. Del mismo modo que como lo hizo el año pasado –cuando, tras la derrota electoral, intentó relanzar su sexenio proponiendo al país 10 reformas que luego naufragarían por su carácter claramente tramposo– ahora el ocupante de Los Pinos llama a la unidad de todas las fuerzas políticas para rescatar al país de las manos del crimen organizado, pero lo hace parado sobre más de 23 mil muertos, sobre el asesinato de jóvenes estudiantes y niños a manos del propio ejército, a cuyos asesinos se ha brindado impunidad.
Calderón llama a la unidad sobre los cadáveres de los 49 niños quemados en la Guardería ABC de Hermosillo y desde las acusaciones que ha lanzado contra los organismos defensores de derechos humanos que han denunciado las violaciones del ejército contra la población.
Se trata de un recurso ya muy visto. Llamar a la unidad ahora que el problema se le ha salido de las manos, cuando durante tres años se le ha insistido en que su estrategia conduciría al caos en que ahora nos encontramos.
Por eso el PRI le pasa ahora la factura. Y el domingo lo harán los ciudadanos en lo que se prevé como otra estrepitosa derrota del PAN en las elecciones estatales.