Ironías
Pasó su vida como escritor huyendo del lugar común. Al final, sin darse cuenta, incurrió en uno: murió de am0r.
Religiones
Las religiones son una aspiración hacia lo que de más humano tenemos. Más allá del rito solemne y la fetichización del Dios –en tanto creado por los hombres y luego adorado por éstos– en la religión veo la aspiración del hombre por lo divino.
Es una porfiada apuesta por la existencia de un ideal, de un deber ser, una apuesta por lo sublime que, intuimos, debe existir en nosotros.
Efectos del cambio climático
Cada día surgen manifestaciones de cómo el cambio climático produce nuevos desequilibrios que afectan las cadenas alimenticias y en consecuencia la vida del planeta.
De acuerdo con un despacho informativo, orcas y focas del estrecho de Georgia, en la costa de Vancouver (Canadá) padecen creciente obesidad producto del calentamiento global y la contaminación.
Estos mamíferos están afectados por la malnutrición de los salmones chinooks, su plato favorito, pues representan 92 por ciento de la alimentación de las orcas.
El régimen alimentario del salmón se ha desordenado por el aumento en la temperatura del Oceáno Pacífico y por la contaminación química de las aguas, explicó el biólogo Peter Ross, director del estudio.
Los salmones consumen BPC (bifenilos policlorados, familia de productos químicos que no se degradan fácilmente). Estos BPC, según Ross, provienen de California y de las industrias situadas en las costas asiáticas, en la costa oeste del Oceáno Pacífico.
Al ingerir las orcas estos salmones, en el año 2000 se constató que estaban seis veces más contaminadas con BPC. Esto es así porque cuando el oceáno se calienta se reduce la tasa de materia grasa que poseen los salmones.
Para paliar esa carencia de grasa que afecta a su principal alimento, las focas y orcas empiezan a consumir entre 1.5 y dos veces más de esos peces que lo habitual.
De este modo ingieren una mayor concentración de productos químicos. Adicionalmente, el BPC estimula la glándula tiroides que controla el apetito y, en consecuencia, se modifica el metabolismo de estos mamíferos, lo cual los hace comer más.
Así, las orcas y las focas de esa región quedan afectadas por partida doble: por la obesidad que las amenaza y por la ingesta de contaminantes químicos que las envenena.
Cuando en las cumbres políticas –como la del Cambio climático recién celebrada en Copenhage– no se adoptan acuerdos concretos y vinculantes para detener el deterioro ambiental, lo que se hace es favorecer que desequilibrios como el aquí descrito sigan afectando al planeta.
Nada más, pero nada menos.